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Aguas de La Habana culpa a la población y las indisciplinas sociales del colapso del alcantarillado, red de inicios del siglo XX. Diario de Cuba. 

Aguas de La Habana culpa a la población y las indisciplinas sociales del colapso del alcantarillado
Diario de Cuba
3 de abril de 2025


La red de inicios del siglo XX diseñada para 600.000 habitantes y que hoy asume a dos millones de personas requiere de inversiones y mantenimientos que el Gobierno no asume.

Pese a que el deplorable estado del alcantarillado de La Habana entraña grave riesgo para la vida, como ocurrió recientemente con el niño ahogado tras una inundación por fuertes lluvias, las autoridades son incapaces de darle situación y culpan de su colapso a la población por arrojar a las redes y calles todo tipo de desechos.

Un reportaje del portal oficial Cubadebate, que al momento de publicada esta nota no estaba disponible, precisó que La Habana cuenta con una red de alcantarillado de 1.755 kilómetros, construida a principios del XX, la segunda en América Latina. En esa época fueron erigidas tanto la red de alcantarillado como la de drenaje pluvial.

Andrea Miranda López, directora de Saneamiento y Electromecánica de la empresa estatal Aguas de La Habana, la red fue concebida en ese momento para 600.000 habitantes, pero el número que ha ido creciendo hasta cerca de 2.000.000 de personas que hoy residen en la capital.

La funcionaria admitió que no se ha hecho suficiente para adaptar el sistema a lo que calificó de "incremento desmedido" de la población.

Miranda López dijo que la falta de mantenimiento y situaciones con la propia infraestructura, que "también comienza a ser envejecida", generan un "sinnúmero de incidencias". "De manera organizada, a partir de las prioridades en los territorios, se van trabajando", dijo.

Sobre las obstrucciones, aunque reconoció "insuficiencias en las inversiones o en el mantenimiento" y falta de fuerzas para "llegar a todos los lugares", la funcionaria dijo que es "responsabilidad compartida, no solo de la empresa sino también de la población".

Para Miranda López, son los particulares los culpables de "indisciplinas sociales que influyen en las reiteradas obstrucciones en los sistemas de alcantarillados" y citó "las toallitas húmedas que no se degradan, se acumulan en el sistema alcantarillado y llega un momento que hacen una bola, que lo obstruye".

También mencionó que, durante un trabajo en el colector de Vento, en el municipio Cerro, los operarios han sacado siete neumáticos. "Todas son obstrucciones que después se convierten en graves consecuencias dentro de los inmuebles y las viviendas. Es cuando aparecen los vertimientos y se daña al ambiente", agregó.

La red de alcantarillado de La Habana está concentrada en los municipios del centro (Centro Habana, Habana Vieja, Diez de Octubre, Cerro y Plaza de la Revolución). Miranda López dijo que son esos municipios los que tienen mayor número de alcantarillas y dentro de estos, los de Centro Habana y Habana Vieja, que es hacia donde tributa el sistema alcantarillado de Plaza, Cerro y Diez de Octubre.

"Ahí está concentrado el alcantarillado de La Habana, que cubre el 69% de la población. El resto de la ciudad lo que tiene son pequeños sistemas. Muchos no cuentan con las especificaciones técnicas requeridas. Algunos son hechos hasta por la propia población y hay otros insuficientes para la demanda", dijo.

Según la funcionaria, en otros territorios con dificultades como San Miguel del Padrón las redes no cumplen con los requerimientos técnicos que necesita el sistema para que funcione de manera estable.

Arroyo Naranjo es otro municipio con grandes afectaciones y en el caso de la Lisa, Playa y Marianao, se sirven fundamentalmente de fosas sépticas que por los años de explotación muchas han perdido la solvencia y son un lugar con constantes vertimientos.

El reportaje expone como punto crítico del colapso del alcantarillado habanero a los llamados edificios de la esquina de Tejas, una de las calles más transitadas del municipio Cerro y que son un basurero.

"El problema es que la palita cuando viene a recoger la basura entra y rompe las tuberías. Comunales debe estar atento a eso, para que la palita no rompa, para que no haya salideros, que son grandes", dijo un entrevistado.

"Esta situación nos afecta mucho por la suciedad del agua, que es albañal y el mal olor que da. Hay cafeterías en los alrededores. Cuando pasan los carros, las partículas van para arriba de la comida y las personas", se quejó otro vecino.

Jorge Suárez García, subdirector de Saneamiento y Drenaje Pluvial de la empresa Aguas de La Habana, dijo que en ese punto específico de la esquina de Tejas se producen afectaciones continuas por la recogida de desechos sólidos, de cuyo vertido también culpó a "la indisciplina social", aunque el Gobierno es incapaz de destinar los recursos necesarios para que la recogida de basura sea diaria.

Otra persona consultada lamentó "el triste caso del niño que se ahogó en la alcantarilla (...)la calle estaba llena de agua, no se veía nada, ni la alcantarilla sin tapa. Si la calle no hubiese estado llena de agua, el muchacho hubiera visto el hueco", al respecto otro ciudadano añadió: "El estado del alcantarillado de La Habana implica riesgo para la vida de sus habitantes. No se le presta la suficiente atención y tampoco da abasto porque, como se han dado los hechos, la penetración del agua de la costa, complementada con las fuertes lluvias, propicia inundaciones".